Jesús se siente un poco ignorado por Carmen Russo. Para el cantante, la italiana habla más con sus cocos que con él y con Verónica Romero. No le importa. Tiene claro que va a aprovechar la recta final del concurso a tope. Piensa pasárselo bien y reirse todo lo que pueda con la italiana y sus cocos.
La Última Playa está dividida en dos grupos. Por un lado, Jesús y Verónica y por el otro, Carmen Russo y sus cocos. Los dos inquilinos de la playa aprovecharon la ausencia de la italiana para comentar su primer día junto a ella.
El cantante no ha escondido que la italiana le saca de quicio. Lo hizo durante la comida cuando no permitió a Verónica hacer las cosas a su manera. Carmen Russo quiere imponer sus costumbres y aunque acepta sugerencias no es fácil persuadirla.
Tampoco Jesús entiende la pasión de Carmen Russo con sus cocos. Mientras el cantante se mostraba totalmente asombrado ante la actitud de su compañera, Verónica Romero no paraba de reir. Fue un rato agradable para los dos supervivientes que comentaron sin tapujos la locura de la italiana. Parece que la compañía no ha acabado de agradar a la vedette, que sigue volcándose con sus cocos en vez de con sus compañeros. Por este motivo, Jesús se siente un poco ignorado. Un coco le ha quitado el puesto ya que Carmen Russo no le dirige mucho la palabra.
Ante los comentarios de sus compañeros Carmen Russo explicó los motivos de la llegada de CocoEnzo. La soledad obligó a la italiana a echarse un amigo imaginario. Fue entonces cuando Jesús pareció entender todo.