La prueba de recompensa de esta semana fue la más complicada a la que se han enfrentado los concursantes. El premio también lo requería ya que un suculento menú realizado por un cocinero del restaurante madrileño Asador donostiarra les estaba esperando en la playa.
La Playa del Frontón fue el escenario de esta prueba de recompensa. Los supervivientes tuvieron que afrontar un duro reto a la par que bonito en esta jornada en la isla. Dos letras: la "s" y la "v" estaban perdidas en el mar. Los concursantes debían encontrar los trozos en que se dividía cada una, unirlos y ponerlos en un panel. Jordi sería el encargado de poner punto y final a este reto colocando la antorcha entre las dos letras, formando así el logo de supervivientes.
Jesús, Marta y Aída fueron los primeros concursantes que se lanzaron al agua. La vedette fue la primera en encontrar una parte de la "s", luego Aída y Jesús terminaron su trabajo. Verónica Romero, Verónica Hidalgo y Jordi pusieron el broche de oro a una prueba que les deparó un premio que nunca olvidarán.
David Lago, cocinero del madrileño Asador Donostiarra les preparó un menú formado por entrantes, carne y patatas y postre. La tarta de chocolate fue una de las cosas que más encandiló a las chicas. Luego el vino hizo el resto.
Los supervivientes llevaban 45 días sin beber una gota de alcohol. Las copas de vino se les subieron a la cabeza y acabaron cantando en la cabaña. Esta noche se les olvidaron todas las diferencias y Marta, Verónica Hidalgo y Verónica Romero se lanzaron a la palestra.