Cuatro suma hoy 'El gran héroe americano' a su apuesta por el 'revival'
¿Cómo se llamaba el lagarto bueno de V? ¿Y el kilométrico policía del Juzgado de guardia del excéntrico Harold T. Stonek? ¿O el agente del FBI que investigó un crimen en Twin Peaks?
Podrían ser preguntas del Trivial. Aunque ahora tendrían que ser invalidadas. Para contestarlas ya no hay que echar mano de la nostalgia. Solo encender la televisión. Eso sí, de madrugada. Willie, Bull Shannon, Dale Cooper y buena parte de la troupe televisiva de los 80 vuelven a estar al alcance del mando a distancia.
Lo que empezó en Cuatro como una forma económica de llenar una franja horaria poco agradecida, se ha convertido en una apuesta formal por el revival. "Cuando empezamos, estábamos a cero", recuerda Alejandro Flores, jefe de programación de la cadena de Sogecable. Y, puestos a comprar, para la madrugada optaron por algo con "un poco de atractivo". El atractivo de recuerdos ya borrosos con más de 20 años de solera. Y con la ventaja de que la nostalgia cuesta cinco veces menos que meter en casa a un doctor como House. Un episodio de una serie de los años 70 y 80 está entre los 5.000 y los 8.000 euros.
PIONEROS EN CATALUNYA
En Catalunya, TV-3 fue la pionera en este revival de series míticas que, hacia la medianoche, reverdecieron laureles: La dimensió desconeguda, Star Trek, Bonanza, Colombo, Els àngels de Charlie, Starsky i Hutch, Ironside... son algunos de los títulos míticos que se recuperaron en catalán y que, actualmente, muchos se pueden seguir disfrutando en el canal digital de TVC, el 300.
En Cuatro, la apuesta por el revival empezó el 8 de noviembre con Treinta y tantos. Un aperitivo de aquellos cardados años 80, que en cinco meses de emisión dejaron una cuota media del 7,6% (59.000 seguidores) entre las tres y las cuatro de la mañana (1,4 puntos por encima de la media de la cadena de este mes).
Desde entonces, los asiduos a las noches de revival han aumentado. 65.000 espectadores (9% de cuota) se han reenganchado a las historias de poder, engaño y codicia de Flamingo Road; 100.000 (7,9%) aún se preguntan quién mató a Laura Palmer y 120.000 (8,1%) siguen el estrambótico desfile de personajes imposibles de Juzgado de guardia.
La audiencia de Cuatro ha demostrado que no solo le gustan los cascarrabias en el prime time. La revelación de las madrugadas se llama George Roper. 174.000 espectadores (9,2%) se han sumado al humor blanco de los 70 del spin off que se ganaron a pulso los caseros del trío de estética Abba de Un hombre en casa, también en antena. De hecho, asiduos a la serie escribieron a Cuatro para agradecer que la reemisión fuera el sábado por la noche. "A esas horas les pilla cuando llegan de marcha", explica el jefe de programas de Cuatro.
Ha sido un muñeco, el sarcástico presentador de Historias de la cripta, el que ha disparado la cuota de la madrugada al 12,7% (171.000 espectadores), y ha terminado de dibujar el perfil del nostálgico: mujer de entre 25 y 44 años. "Es algo por lo que seguiremos apostando", promete Flores.
De madrugada y por las mañanas, donde 222.000 espectadores (9,7%) han seguido de cerca la lucha contra los invasores de V, serie con la que la España de la postransición vio lo peligrosas que pueden ser las lagartas.
Pero la mala de Diana ya se fue. Otros extraterrestres llegan hoy a Cuatro para entregar un traje con superpoderes al torpe de Ralph Hinkley (el actor William Katt y sus rizos de estética Bisbal) en El gran héroe americano (8.25 horas). Eso sí, a los nostálgicos no les sonará este renovado superhéroe. Cuatro ha tenido que volver a doblar la serie. "No ha aparecido el material de doblaje original", explica Flores.
De madrugada, se volverán a poner de moda los casios de muñeca. Al menos para poderles susurrar eso de "KITT, te necesito". Cuatro ya prepara la próxima emisión de El coche fantástico de Michael Knight, además de Kung Fú, aquel viaje de expiación por los 70 de David Carradine, el pequeño saltamontes.
La cadena de Sogecable también tiene en cartera Galáctica, La mujer maravilla y Enredo, la disparatada comedia que lanzó a la fama a un jovencísimo Billy Cristal y a su empeño por cambiar de sexo en la serie.
¿Hay espacio para más familias estrambóticas? "No seas ridículo". Si uno pone acento de Mypos, eso es un sí. Queda la del "pirimo Lari" y Balki, con la voz que inmortalizó el doblaje de Luis Reina en Primos lejanos.
Y llegarán más. Cuatro recibe a diario medio centenar de correos electrónicos de agradecimiento y peticiones a la carta --ahora los treintañeros quieren que vuelva Candy Candy--. Al fin y al cabo, es la forma más rápida de quitarse años sin moverse del sofá.
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